Juan Carlos Herrera
Hace tiempo que con el equipo Factual venimos viendo cómo está cambiando la manera en que las personas consumen contenidos.
Durante años, cuando hablábamos de redes sociales pensábamos principalmente en Facebook, Instagram, YouTube, TikTok o LinkedIn. Y seguimos pensando en ellas, porque continúan siendo fundamentales para cualquier estrategia de comunicación.
Pero hay algo que está cambiando: las personas ya no solamente quieren ver contenidos. También quieren escuchar y, cada vez más, quieren conversar.
Y es ahí donde creo que el podcast tiene una enorme oportunidad, no solamente como un nuevo formato de entretenimiento, sino como una herramienta de comunicación para las marcas.
El podcast ya no es una moda
A nivel mundial, el podcast ha dejado de ser un formato de nicho.
Edison Research muestra que en 2025 el 40% de los estadounidenses mayores de 12 años consumía podcasts semanalmente y que el tiempo dedicado a este formato había crecido 355% desde 2015, pero lo que más me llama la atención es cómo está evolucionando el formato. El podcast ya no es solamente audio. Hoy hablamos de video-podcasts, entrevistas, conversaciones, clips, Shorts, Reels y contenidos que pueden vivir simultáneamente en diferentes plataformas.
Y creo que ahí está una de las mayores oportunidades para las marcas.
¿Y qué pasa en Bolivia?
Aquí es donde el tema se vuelve todavía más interesante para nosotros.
En 2025, Felina Estudio realizó una encuesta sobre consumo de podcasts en Bolivia. La investigación fue de 56 personas y sus propios autores aclaran que no es una muestra representativa de todo el país, por lo que no deberíamos tomarla como una medición nacional. Pero sí nos da una señal muy interesante de lo que está ocurriendo. Entre las personas encuestadas, el 61% señaló el podcast de audio entre los tres principales tipos de contenido digital que consume, colocándolo incluso por encima de las películas y series en plataformas de pago, que alcanzaron el 55%. Y hay otro dato que me parece todavía más interesante: el 86% de los encuestados había escuchado al menos un podcast durante 2025. Esto no significa que el 86% de los bolivianos escuche podcasts. Sería incorrecto sacar esa conclusión de una muestra de 56 personas. Pero sí nos permite hacernos una pregunta: ¿estamos subestimando el potencial que tiene el podcast en Bolivia?.
Yo creo que sí.
Y hay algo que me sorprendió todavía más
Cuando pensamos en podcasts normalmente pensamos en contenidos que vienen de Estados Unidos, España, México, Argentina o Colombia; sin embargo, en esta encuesta, el país cuyos podcasts eran más escuchados por los participantes fue precisamente Bolivia. El 62% señaló que escuchaba podcasts producidos en nuestro país. México apareció después con 57%, España con 41% y Argentina con 23%. La pregunta permitía elegir más de una respuesta, por lo que estos porcentajes no suman 100%. Para mí, este dato tiene un significado importante. Hay espacio para producir contenido local.
Y no solamente contenido de entretenimiento, hay una enorme cantidad de conocimiento que se está generando en Bolivia y que todavía tiene muy poca presencia en formatos de conversación. Empresarios, profesionales, investigadores, especialistas, emprendedores, dirigentes gremiales y líderes de diferentes sectores tienen historias y conocimientos que podrían convertirse en contenidos de enorme valor.
El gran valor no está solamente en el podcast
Desde Factual, esto es probablemente lo que más nos interesa. Si hacemos un podcast de una hora y solamente publicamos esa hora de conversación, estamos aprovechando una pequeña parte de su potencial. Una buena entrevista puede convertirse en un episodio completo para YouTube y las plataformas de audio, pero también en clips para Instagram y TikTok, Shorts, contenidos para LinkedIn, fotografías, frases, artículos, newsletters y otros materiales; es decir, una conversación puede convertirse en una verdadera fábrica de contenidos. Y esto cambia la manera de pensar la producción, ya no se trata de producir contenido diferente para cada plataforma, podemos producir una conversación central y después adaptarla a cada canal y a cada audiencia.
El celular también está cambiando la forma de consumir
Otro dato de la encuesta boliviana que me parece muy interesante es que el 86% de los participantes utiliza el teléfono celular para escuchar podcasts, esto parece obvio, pero desde el punto de vista de la comunicación es muy importante.
El contenido está literalmente en el bolsillo de las personas, se puede escuchar mientras uno conduce, viaja, camina, hace ejercicio o simplemente está haciendo otra actividad y al mismo tiempo, con la evolución del video-podcast, esa misma conversación puede convertirse en un contenido visual para quienes prefieren mirar. Por eso creo que el futuro del podcast probablemente no sea elegir entre audio o video. Será saber utilizar ambos.
Una oportunidad para posicionar conocimiento
Hay algo que siempre me ha llamado la atención trabajando en comunicación. Las empresas tienen muchísimo conocimiento, pero muchas veces no saben cómo convertirlo en contenido. Una empresa forestal sabe de bosques, madera, sostenibilidad y mercados. Una empresa tecnológica sabe de innovación. Una empresa financiera sabe de economía. Un empresario conoce de primera mano los problemas y oportunidades de su sector. Todo ese conocimiento puede convertirse en una conversación y cuando una empresa empieza a compartir conocimiento de manera constante, ocurre algo muy importante: deja de decir simplemente «somos expertos» y empieza a demostrarlo, ese es uno de los mayores valores que puede tener un podcast empresarial.
Convertir conocimiento en posicionamiento.
El podcast puede convertirse en el centro de una estrategia de contenidos
Esta es quizás la conclusión a la que llego desde Factual.
No veo al podcast como un canal que compita con las redes sociales. Lo veo como una herramienta que puede alimentar a todas las demás. Una conversación puede generar un episodio, el episodio puede generar videos, los videos pueden generar Reels y TikToks o una idea de la conversación puede convertirse en una publicación de LinkedIn, un tema puede convertirse en un artículo, un invitado puede convertirse en una nueva conversación; y así, poco a poco, una sola producción puede generar contenido durante semanas.
Por eso creo que estamos frente a una oportunidad especialmente interesante para las marcas bolivianas. Todavía estamos a tiempo de construir espacios de conversación alrededor de nuestras industrias, nuestros problemas, nuestras historias y nuestro conocimiento y quizás ese sea el verdadero valor del podcast.
No se trata de tener un programa más. Se trata de tener un espacio propio para conversar.
En un mundo donde todos estamos compitiendo por unos segundos de atención, poder sentarnos durante 30, 40 o 60 minutos a escuchar a una persona, desarrollar una idea y generar una conversación puede convertirse en una ventaja enorme.
Desde Factual creemos que el futuro de la comunicación no necesariamente pasa por publicar más.
Pasa por tener algo interesante que decir.